De la falla al cierre documentado.
Conserva problema, causa, solución y resultado, junto con la clasificación de la actividad. La siguiente persona puede entender qué pasó y qué se hizo.
Conecta el aviso, la atención y el seguimiento. Deja una historia que pueda entender quien recibe el siguiente turno o vuelve a intervenir el activo.
Órdenes con equipo, tipo de solicitud y estado. Las pestañas separan el trabajo abierto, preventivos, materiales e histórico.

Conserva problema, causa, solución y resultado, junto con la clasificación de la actividad. La siguiente persona puede entender qué pasó y qué se hizo.
Varios técnicos pueden participar en la misma orden. Si uno se desasigna, la atención continúa con quien permanece; si sale todo el equipo, la OT vuelve a abierta.
Carga consumos, solicita lo faltante y reserva existencias desde la OT. Mantén unidos el trabajo, su material y el seguimiento de los pendientes.

El aviso llega incompleto. La máquina vuelve a operar con una solución temporal. Falta una pieza para la reparación definitiva. Cerrar el aviso no debería ocultar lo que sigue pendiente.
Identifica activo, ubicación y síntoma. Una descripción concreta ayuda más que marcar todo como urgente.
Conserva problema, solución y resultado, junto con responsables, tiempo y materiales. Separa lo observado de lo que todavía es una hipótesis.
Relaciona los trabajos posteriores con su origen y revisa la validación de cierre. El historial debe ayudar a la siguiente decisión.
Una falla, un preventivo o un pendiente de materiales. Revisemos qué necesita tu equipo para darle seguimiento.